Neutralidad de carbono en el Campus

El cambio climático, provocado por la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI), en especial del CO2, es el azote de nuestro tiempo y existen evidencias considerables de que la mayor parte del calentamiento global ha sido causado por las actividades humanas. Hoy día, casi todas las actividades que realizamos como seres humanos, así como el uso los bienes que poseemos implican consumir energía, lo que significa contribuir a las emisiones a la atmósfera. Bajo este prisma, la huella de carbono, representa una medida de la contribución de las organizaciones para ser entidades socialmente responsables y un elemento más de concientización para la adopción entre los ciudadanos de prácticas más sustentables. Con esta iniciativa se pretende cuantificar la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero, GEI, medidas en emisiones de CO2 equivalente, que son liberadas a la atmósfera debido a nuestras actividades cotidianas o a la comercialización de un producto. Este análisis abarca todas las actividades del ciclo de vida (desde la adquisición de las materias primas hasta su gestión como residuo) permitiendo a los consumidores decidir qué alimentos comprar, como viajar, etc., en base a una estimación de la contaminación que se va a generar como resultado de los procesos por los que se debe transitar.

En el contexto anterior es importante el esfuerzo que se está realizando para minimizar las emisiones de dióxido de carbono y todas sus consecuencias. En un sentido más acotado las instituciones, como las universidades, que buscan una gestión sustentable y mejorar sus emisiones se encuentran en lo que se denomina neutralidad de carbono en el campus. Para llegar a tener un campus con la neutralidad de carbono es necesario reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, reducir su uso de la energía convencional, aumentar el uso de energía renovable, y hacer hincapié en la importancia de las fuentes de energía sustentable. Las universidades que se han comprometido con la neutralidad de carbono en el campus han reconocido la amenaza del calentamiento global y  por lo tanto se esfuerzan para revertir la tendencia de emisión de gases de efecto invernadero.